Radiadores y llaves
Detentores, llaves y purgadores que gotean poco a poco, o radiadores picados por la cara trasera que mojan la pared sin que se vea nada desde delante.
Inicio / Servicios / Fugas en circuito de calefacción
Si tienes que rellenar la caldera cada pocos días, el agua del circuito se está escapando por algún sitio. Localizamos la fuga en radiadores, tuberías empotradas o suelo radiante y la reparamos abriendo solo en el punto exacto.
La calefacción por agua funciona en circuito cerrado: la caldera calienta siempre la misma agua, que recorre radiadores o suelo radiante y vuelve. Salvo alguna purga ocasional, el nivel no debería bajar. Cuando el manómetro cae por debajo de lo que indica el fabricante y hay que rellenar una y otra vez, esa agua está saliendo por algún punto.
Antes de buscar en paredes y suelos conviene descartar la propia caldera. Una válvula de seguridad que gotea hacia el desagüe o un vaso de expansión sin carga de aire hacen perder presión sin que exista ninguna rotura; eso lo revisa el servicio técnico de la caldera. Si todo está en orden, la pérdida está en el circuito: un detentor que suda, un radiador picado por detrás, una unión empotrada o un tubo de suelo radiante perforado al taladrar durante una reforma.
Rellenar sin buscar la causa tiene consecuencias. El agua nueva aporta oxígeno y cal, que favorecen la corrosión y las incrustaciones, y mientras tanto la humedad avanza bajo el pavimento o dentro del tabique. A cambio, las fugas de calefacción tienen una ventaja a la hora de buscarlas: el agua caliente deja un rastro térmico que se puede ver con el equipo adecuado.
Revisamos la instalación por partes, de la caldera al último radiador.
Detentores, llaves y purgadores que gotean poco a poco, o radiadores picados por la cara trasera que mojan la pared sin que se vea nada desde delante.
Ida y retorno por suelos y paredes, de cobre en muchas viviendas antiguas o de multicapa en las más recientes, con uniones que ceden con los cambios de temperatura.
Más información sobre tuberías empotradasCerramos los circuitos uno a uno desde el colector para saber cuál pierde y después acotamos la zona del circuito afectado antes de levantar el pavimento.
Acumulan uniones roscadas, y un goteo dentro del armario del colector puede pasar una temporada entera sin que nadie lo vea.
Si el agua ha llegado al vecino, dejamos documentado el origen y reparamos techos, paredes y pavimentos afectados, en coordinación con las aseguradoras.
Más información sobre daños en el piso de abajoSi la calefacción está sana pero el contador sigue moviéndose, la fuga está en el agua de consumo. Te explicamos cómo comprobarlo tú mismo.
Más información sobre otras pérdidas en casaComprobamos si la válvula de seguridad descarga agua y cómo varía la presión en frío y en caliente. Si el origen está en la caldera, te lo decimos.
Cerramos ramales, radiadores o circuitos de suelo radiante y vigilamos el manómetro. El que hace bajar la presión es el que pierde.
Con el circuito identificado, revisamos uniones, colectores y señales de humedad para decidir dónde abrir, sin levantar más pavimento del necesario.
Abrimos en el punto marcado, reparamos la unión o el tramo, rellenamos y purgamos el circuito y comprobamos que la presión se mantiene.
Muchas de estas señales aparecen al empezar la temporada de frío, cuando la instalación vuelve a trabajar a temperatura y presión después de meses parada. No las dejes para el final del invierno.
En una instalación sana, muy de vez en cuando: después de purgar radiadores o al empezar la temporada. Si tienes que hacerlo de forma habitual, hay una pérdida en la caldera o en el circuito. Conviene averiguarlo antes de que el agua nueva y el aire empiecen a dañar la instalación.
Sí. Se identifica el circuito que pierde cerrándolos uno a uno desde el colector y, después, se acota la zona revisando uniones y señales en el pavimento. Solo se levanta el trozo de pavimento necesario para reparar el tubo, normalmente con un empalme específico para ese material.
Es una pérdida de agua, pero no una rotura del circuito. Suele indicar que la presión sube demasiado al calentar, a menudo por un vaso de expansión sin carga, o que la propia válvula ya no cierra bien. Es una revisión de la caldera y corresponde a su servicio técnico.
Cada vez que entra agua nueva al circuito aportas oxígeno y cal, que dañan poco a poco radiadores, tuberías e intercambiador. Además, la humedad sigue avanzando en el punto de la fuga y el daño a suelos y paredes crece. A la larga sale más caro que localizarla a tiempo.
Muchas pólizas incluyen la calefacción entre las conducciones de agua de la vivienda y cubren la localización, la reparación y los daños por agua, aunque depende de las condiciones. Como trabajamos en siniestros para aseguradoras, te entregamos un informe con el origen y el alcance de los daños.
Cuéntanos qué calefacción tienes, radiadores o suelo radiante, y cada cuánto rellenas, y te llamamos para organizar la visita.