El contador de agua
Además de los números, muchos tienen una pequeña rueda o estrella que gira con consumos mínimos. Si se mueve con todo cerrado, hay agua saliendo por algún sitio.
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Una fuga escondida no siempre moja: a veces solo se nota en la factura o en un ruido de agua a deshoras. Te contamos qué señales mirar y cómo confirmarlo tú mismo con el contador antes de llamar a nadie.
Las tuberías de una vivienda van casi siempre empotradas en paredes y suelos, o enterradas si se trata de un chalet. Cuando una unión cede o un tubo se pica, el agua busca el camino más fácil: se infiltra en el relleno del suelo, baja por el forjado o se pierde en el terreno. Mientras no llegue a una superficie visible, nadie la ve.
Las pérdidas pequeñas son las más traicioneras. Un goteo continuo apenas cambia la presión de los grifos, pero suma miles de litros a lo largo de unos meses y va empapando todo lo que rodea la tubería. Cuando por fin aparece la mancha, el daño suele ser bastante mayor que si se hubiera detectado al principio.
La buena noticia es que casi todas las fugas de agua ocultas dejan alguna pista antes de dar la cara. Esta guía te ayuda a reconocerlas y a hacer una comprobación fiable en casa, sin herramientas especiales. Si la prueba confirma la sospecha, sabrás qué contarle al profesional y te ahorrarás visitas y catas innecesarias.
Ninguna de estas pistas es definitiva por sí sola, pero si coinciden dos o tres merece la pena hacer la prueba del contador que te explicamos más abajo.
Si el contador se ha movido durante la noche, puedes afinar un poco más. Cierra la llave de paso general de la vivienda y vuelve a observar el contador: si sigue avanzando, la pérdida está en el tramo entre el contador y esa llave, que a menudo pasa por zonas comunes, por un patio o por el jardín. Si se detiene, el problema está dentro de casa.
Dentro de la vivienda, cierra por separado las llaves de cada baño y de la cocina, si las tienes, y repite la observación. También puedes cerrar la entrada de agua fría al termo o a la caldera: si entonces el contador se queda quieto, la fuga está en el circuito de agua caliente. Anota cada resultado, porque al técnico le ahorra buena parte del trabajo de descarte.
Un mecanismo de cisterna que no cierra bien deja pasar un hilo de agua a la taza de forma continua. No mancha ni hace ruido, pero mueve el contador igual que una tubería rota y es la primera sospechosa cuando la prueba sale positiva. Para descartarla, echa unas gotas de colorante alimentario en el tanque y no tires de la cadena: si al rato el agua del inodoro se tiñe, la cisterna pierde. Normalmente basta con cambiar la goma de la descarga o el mecanismo completo.
No necesitas aparatos: con lo que tienes en casa puedes confirmar o descartar la mayoría de las sospechas.
Además de los números, muchos tienen una pequeña rueda o estrella que gira con consumos mínimos. Si se mueve con todo cerrado, hay agua saliendo por algún sitio.
Compara el consumo con el mismo periodo del año pasado. Un salto que no se explica por más personas en casa, un jardín nuevo o una piscina es una señal clara.
Sirve para comprobar si la cisterna del inodoro deja pasar agua a la taza sin que nadie haya tirado de la cadena.
Si tienes calefacción por agua y la presión baja una y otra vez, la fuga puede estar en radiadores o en el suelo radiante y no en el agua de consumo.
Más información sobre el manómetro de la calderaEn casas con parcela, busca charcos sin haber regado o franjas de césped más verdes que dibujan una línea recta, a menudo sobre la acometida.
Más información sobre un paseo por el jardínDe noche y con la casa en silencio, a veces se oye el siseo de una tubería que pierde. Si no se oye nada, hacen falta equipos de escucha y otras técnicas profesionales.
Más información sobre tu oído y, si no basta, un profesionalCierra todos los grifos, no pongas lavadora ni lavavajillas y desactiva el riego automático o el descalcificador si los tienes. Nada debe gastar agua.
Apunta todos los números del contador, incluidos los decimales que suelen ir en rojo, o hazle una foto. Fíjate también en si la rueda pequeña está quieta.
Lo más cómodo es hacerlo de noche: lee el contador antes de acostarte y vuelve a mirarlo por la mañana, antes de que nadie abra un grifo.
Si la lectura no ha cambiado, no hay pérdida en la red de agua. Si ha avanzado, aunque sea poco, la hay: sigue acotando con las llaves de paso.
Las comprobaciones caseras sirven para confirmar que hay fuga y, como mucho, para acotar la zona. Encontrar el punto exacto dentro de una pared o bajo un suelo requiere equipos que nadie tiene en casa, y picar a ciegas suele salir caro. Llama si te ves en alguna de estas situaciones.
No. Con todo cerrado, el contador debe quedarse quieto. Si avanza muy despacio, puede tratarse de una cisterna que pierde, un grifo que gotea o un electrodoméstico con la válvula de entrada dañada. Descarta primero esos puntos, que son fáciles de revisar, antes de pensar en una tubería empotrada.
En términos generales, la acometida que va desde la red pública hasta la llave de registro, normalmente en la acera o en la fachada, depende de la compañía de aguas; a partir de ahí, la instalación es del propietario o de la comunidad. Si el agua parece salir en la vía pública, avisa a tu compañía suministradora.
Depende de la póliza. Muchas cubren la localización de la fuga, la reparación de la tubería y los daños causados, pero no todas incluyen el exceso de consumo de la factura. Guarda las facturas, las lecturas del contador y las fotos de las humedades: te servirán tanto con el seguro como con la compañía de aguas.
Si la fuga no está a la vista y las humedades no crecen deprisa, sí, aunque conviene cerrar la llave de paso general por la noche o cuando os vayáis de casa. Si el agua sale a la vista, cae sobre una instalación eléctrica o moja la vivienda de abajo, ciérrala ya y pide ayuda.
Comprobando el contador con todo cerrado, dividiendo la instalación en tramos con las llaves de paso y revisando uniones y señales de humedad en la zona acotada. Así se abre solo donde hace falta.
Cuéntanos qué te ha dado la prueba del contador y dónde ves humedad, y te llamamos para localizarla. También puedes llamar al 900 535 078.