Impulsores atascados o gastados
Retiramos toallitas, trapos y fibras enrolladas, y cambiamos el impulsor cuando la arena lo ha desgastado y la bomba ya no mueve el caudal de antes.
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Reparamos las bombas que trabajan bajo el agua en pozos de bombeo, fosos y arquetas de recogida, ya sean de aguas fecales, de lluvia o de achique. Las sacamos, vemos qué ha fallado y te decimos si compensa repararlas o cambiarlas.
Una bomba sumergible vive en el fondo de un pozo, cubierta de agua residual o de lluvia, y nadie se acuerda de ella hasta que suena la alarma, el garaje empieza a encharcarse o el olor sube al portal. No tiene nada que ver con el grupo de presión que da agua a los grifos: su trabajo es sacar el agua sucia de un punto bajo y enviarla hacia el alcantarillado.
Nuestro servicio de reparación de bombas sumergibles cubre los tipos más habituales en edificios y empresas: bombas de aguas fecales con impulsor de vórtice o con triturador, bombas de drenaje para pluviales de rampas y patios, bombas de achique de sótanos y fosos y equipos de arquetas de recogida. Las averías se repiten con bastante regularidad: toallitas enrolladas en el impulsor, boyas que se enganchan, cierres que dejan pasar agua al motor y térmicos que saltan.
Nuestra ventaja es que somos poceros. Si el pozo está lleno, lo vaciamos con camión cuba antes de sacar la bomba; limpiamos con agua a presión lo que haya alrededor; y mientras la bomba está fuera, mantenemos el nivel con nuestros propios equipos de achique. Así la reparación no deja el garaje a merced de la próxima tormenta.
Las averías más frecuentes y cómo las resolvemos.
Retiramos toallitas, trapos y fibras enrolladas, y cambiamos el impulsor cuando la arena lo ha desgastado y la bomba ya no mueve el caudal de antes.
Si el agua ha empezado a entrar hacia el motor, sustituimos cierres, juntas y aceite antes de que la humedad acabe quemando el bobinado.
Reguladores enganchados, cables enredados o boyas pinchadas que impiden que la bomba arranque o pare cuando debe.
Más información sobre boyas e interruptores de nivelTérmicos que saltan, condensadores agotados, cables dañados por roces y cuadros con contactores quemados o sin alternancia.
Válvulas que dejan volver el agua al pozo y tuberías de impulsión medio obstruidas que obligan a la bomba a trabajar de más.
Si no compensa reparar, montamos una bomba nueva adecuada al tipo de agua y aprovechamos para dejar el pozo limpio.
Más información sobre sustitución y limpieza del pozoSi el pozo está a punto de rebosar, primero achicamos con nuestras bombas o lo vaciamos con el camión cuba.
La izamos por sus barras guía o su cadena, sin bajar al pozo salvo que sea imprescindible y con las precauciones que exige un espacio así.
Comprobamos el aislamiento del motor, el impulsor, los cierres, el cable y la boya, y te explicamos qué ha fallado y por qué.
Montamos la bomba reparada o la nueva, dejamos que el pozo se llene y verificamos varios ciclos de arranque y parada.
Mientras llega el técnico, unas pocas precauciones evitan que el problema crezca y, sobre todo, que alguien se haga daño. Un pozo de aguas residuales no es un lugar en el que improvisar.
Sí. Si el pozo rebosa o el agua amenaza con entrar en un garaje, un sótano o un local, lo tratamos como una urgencia de pocería, que atendemos las 24 horas. Primero controlamos el nivel con achique o camión cuba y, una vez que no hay riesgo, reparamos o sustituimos la bomba.
Cambiar un impulsor, un cierre o una boya casi siempre compensa. Si el motor se ha quemado, la carcasa está corroída o la bomba se ha averiado varias veces en poco tiempo, suele ser mejor sustituirla, a veces por un modelo más adecuado para el tipo de agua que recibe. Te damos las dos opciones con su presupuesto.
Sí. Las bombas sumergibles comparten una arquitectura muy parecida: motor estanco, cámara de aceite, cierres, impulsor y voluta. Trabajamos con equipos de distintas marcas y, si una pieza ya no se fabrica, buscamos un recambio compatible o te proponemos una bomba equivalente que encaje en la misma instalación.
Lo más habitual son las toallitas, que no se deshacen y se enrollan en el impulsor. También influyen las grasas de cocinas y la arena de rampas. A veces la bomba no es la adecuada para el agua que recibe y conviene cambiarla por una de vórtice o con triturador, además de limpiar el pozo con regularidad.
Indícanos dónde está el pozo, qué agua recibe y qué síntomas ves. Si el agua está subiendo, llámanos directamente al 900 535 078.